MIRAME
Mírame, no queda nada
de lo que solía ser
Miedo, duda y esa angustia
que me hacía enloquecer
Yo, mi dolor
Tú, corazón
Ven, has de saber que fuiste tú
la mano que calmaba mi dolor.
Hoy puedo nadar en este mar
porque eres todo aquello que es verdad
Mírame, ahora el tiempo
se mueve a mi favor
Vida llena de ilusiones
marcadas por tu voz.